Berlín ha superado con nota la reunificación y se ha convertido en un destino turístico del más alto nivel
Resulta imposible pasear por Berlín y no tratar de imaginar cómo debía de ser la vida de sus habitantes cuando la ciudad se hallaba dividida a merced de los intereses políticos internacionales. Han transcurrido casi quince años desde la caída del muro y aún es posible observar diferencias arquitectónicas entre una zona y otra o estremecerse cuando en un viaje en metro se toma conciencia de que hubo estaciones en las que éste no se detuvo durante treinta años.
MáS ALLá DEL MURO
Berlín es, no obstante, mucho más que su famoso muro, del que aún se conserva algún retazo en determinadas zonas. No sólo ha sido recuperada como capital de Alemania, sino que ha sabido colocarse a la altura de ciudades como Londres o París, gracias a su completa oferta de ocio y cultura.
Pasear a través de la puerta de Brandemburgo, subir a la columna de la Victoria o conocer la prodigiosa remodelación del Reichstag por Norman Foster, son algunos de sus reclamos turísticos, entre los que destacan todos los relacionados con la historia de la segunda mitad del s.XX. - |