A caballo entre un lujoso hotel y un romántico tren de época, Al Andalus Expreso recorre los hermosos parajes de
la geografía andaluza.
Subirse en un tren como el Al Andalus trae consigo no sólo la posibilidad de realizar un hermoso viaje por los parajes más bellos de Andalucía, sino disfrutar de las comodidades de un tren como los de antaño que, inevitablemente, nos hará recordar la época de la Belle Èpoque. De hecho, se tiene constancia que fue un medio de transporte muy frecuentado por la aristocracia de entonces. Se sabe que el Rey de Inglaterra lo utilizaba en sus viajes desde Calais hasta la Costa Azul.
Y es que el Al Andalus fue construido a principios del siglo XX y restaurado en la década de los 80, utilizando para ello todo lujo de materiales y respetando al máximo su estilo original.
LUJO Y CONFORT
El tren cuenta con 14 coches, siete destinados a habitaciones, dos restaurantes y cocina, un piano bar con zona de baile, un salón de juegos donde se encuentra la recepción, un coche para la tripulación y dos generadores. Todos ellos han sido recientemente renovados. Las habitaciones disponen todas ellas de su propio baño con ducha, WC y lavabo. Estas cabinas presentan los dos aspectos necesarios para un viaje de placer: durante el día sus dos camas bajas se transforman en dos cómodos sofás dejando espacio para una mesa y una silla, con lo que se crea el espacio ideal para la lectura o el disfrute del paisaje. Cada cabina dispone también de maletero, armario, cajones para ropa y su propia caja fuerte. Los equipos de aire acondicionado y calefacción con regulador individual y teléfono complementan el confort a su disposición.
La vida a bordo transcurre en un ambiente refinado, donde los huéspedes pueden deleitarse con exquisiteces y disfrutar de un excelente servicio encargado de hacernos revivir el glamour de los fantásticos años 20.
Sin lugar a dudas, se trata de un modo original de conocer el sur de nuestro país a bordo de un hotel de lujo rodante que mantiene su esplendor de otras épocas, pero que no renuncia al confort del más moderno de los trenes.
HOMENAJE AL PALADAR
Como en todo viaje de lujo que se precie, no puede faltar una buena gastronomía. Por ello, los clientes del tren disfrutan de los platos típicos andaluces y de los mejores vinos de la zona. Éstos son servidos en algunos de los restaurantes más reconocidos de cada región por la que pasa el Al Andalus y en el propio tren. |