El esquí nórdico gana adeptos día a día,
atraídos por ventajas tales como poder disfrutar de paisajes inigualables, sin masificaciones
Aunque es el esquí alpino el centro de todas las miradas del invierno blanco en nuestro país, cada vez son más las estaciones que optan por incluir algún circuito de esquí nórdico en su oferta. En Catalunya existen siete pistas en las que éste es el protagonista absoluto. Esta modalidad permite al esquiador disfrutar del paisaje, puesto que se practica a una velocidad moderada y parte con la ventaja de no estar tan masificado como los descensos alpinos. Por si esto fuera poco, el precio de su práctica resulta mucho más asequible.
Su origen se encuentra en los países nórdicos y de ahí su nombre. Está concebido como un modo de desplazarse sobre amplias extensiones nevadas. Los itinerarios por los que transcurre son fundamentalmente planos y los pocos desniveles que puedan darse, son fáciles de salvar.
UNA CITA IMPRESCINDIBLE
Para los aficionados a este deporte, la Marxa Beret es sin duda la cita más importante que tiene lugar en los Pirineos. Se celebra a principios de febrero en el Pla de Beret (Val d’Aran) y cada año congrega a más de un millar de deportistas. En esta ocasión llega a su 27ª edición y está abierta a la participación de todo el mundo, tanto mayores como pequeños, y de todos los niveles. Los participantes pueden elegir entre recorrer 10, 20 o 30 kilómetros según su forma física. |