Donde antes se amontonaban barriadas de casas de pescadores se construye hoy la ciudad con mayor proyección de futuro. Autopistas, puertos, rascacielos... En la apertura de China al resto del mundo, Shangai será su mejor puerta de bienvenida
Shangai es como un puzzle donde todas las piezas encajan como por arte de magia. Rascacielos de última generación se codean con bellísimas construcciones coloniales y encantadores, humildes y tradicionales barrios portuarios. El nexo de unión de este variado perfil arquitectónico son los 14 millones de personas que se mueven al ritmo de una ciudad moderna y tremendamente cosmopolita.
LA VIDA EN EL PUERTO
Shangai se une al mar por muchas razones. Su nombre significa literalmente “hacia arriba, el mar” y es la zona portuaria uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. A lo largo del río Huangpu se encuentra el paseo conocido como el Bund, una larga calle de edificios neoclásicos que por la noche se iluminan descubriéndonos unas espectaculares vistas de la ciudad. Especialmente desde la octava planta del Hotel Peace, uno de los edificios más emblemáticos de la zona.
En el extremo norte del Bund se encuentra Youyi Shangdian (Tienda de la Amistad) donde los turistas podrán adquirir artesanía y seda tradicional. Puentes como el Waibaidu, que han quedado eclipsados por los puentes de nueva construcción, serán nuestros inseparables compañeros por nuestro paseo a lo largo del Bund.
EL CENTRO DE LA CIUDAD
Los distritos de Huangpu y Jingan configuran el centro de la ciudad. Anuncios de neón, bicicletas entrecruzándose con los innumerables peatones... son el atrezzo de la calle Nanjing Lu, que cruza ambos distritos. Aquí se palpa fácilmente el trepidante ritmo de esta ciudad y su fama de paraíso del consumo, Tiendas tradicionales se alinean junto a comercios de lujo como Christian Dior o Burberrys, para hacer las delicias de los aficionados al shopping.
Y aunque parezca difícil encontrarlos, también hay remansos de paz. Al aire libre, en los numerosos parques de la gran ciudad como el Renmin Gongyuan, plaza donde se reúnen las familias a hacer volar sus cometas. O bien en el silencio de museos como el Shangai Bowuguan, que alberga en sus modernas instalaciones once galerías dedicadas a la pintura, el bronce, la cerámica, la caligrafía, el jade o las vestigios de las dinastías Ming y Quing. Un homenaje al delicado arte de sus antepasados que pese a los años de represión comunista todavía palpita en el espíritu de los shanganeses.
CóMO LLEGAR
El auge de China como destino turístico ha incrementado los vuelos de las compañías aéreas desde la península. Por ejemplo Air Europa ha incrementado sus vuelos a Shangai y desde el pasado mes de septiembre ofrece rutas directas desde Barcelona. ( www.aireuropa.com)
También diversos Tour Operadores se han especializado en las rutas a China y ofrecen diversas opciones de viajar a Shangai. Es el caso de China Europe Travels, que a través de agencia comercializa viajes que incluyen vuelo y alojamiento desde 950 euros. |