En el whisky escocés existen tres categorías diferentes en función de su destilación y la materia prima empleada en cada uno.
Blend whisky: producto de la mezcla de whisky de malta y whisky de granos, compuesto por la combinación de ancestrales fórmulas secretas que ha inventado cada marca. Es el más popular y vendido en todo el mundo y los más conocidos llegan a mezclar unos 40 o 50 tipos diferentes. Ballantine’s, Cutty Sark, J&B Rare son algunos de ellos.
Single Malt: el malta puro es todo un mito. Hay uno para cada ocasión, desde el suave y ligero, más propio para aperitivos a los clásicos y soberbios de sobremesa como Macallan o Glenfiddich.
Single Grain: atípico. Se produce exclusivamente en un puñado de destilerías del sur a base de cereales sin maltear. Poco contenido alcohólico. |