historia,
sol y playas sorprendentes. Una combinación perfecta para nuestras vacaciones de verano que podremos disfrutar sin tener que recorrer grandes distancias
Disfrutar de unos merecidos días de descanso junto al mar, con buen tiempo y mejor gastronomía, es la forma más extendida de entender las vacaciones veraniegas. La costa vizcaína ofrece al visitante la oportunidad de ponerla en práctica, añadiéndole un toque de originalidad: la emoción de vivirla desde el mar, a bordo de un moderno velero.
GETXO, PUERTO DE PARTIDA
Getxo es un enclave ideal para izar las velas e iniciar una navegación a cabotaje sorteando las costas circundantes. Desde el barco, deslizarse por aguas cristalinas bajo la atenta mirada del sol y la presencia de la brisa será un placer. Ya en tierra firme, las posibilidades de realizar actividades y alternarlas con la calma imperturbable del navío serán inagotables.
DESDE LA LÍNEA DE COSTA
Zambullirse en la transparencia de las aguas más limpias del litoral vizcaíno, ancorar en islas ricas en fauna, darse un paseo por los rincones que vieron crecer al navegante Elcano, visitar emplazamientos estratégicos donde antiguamente se capturaban ballenas o santuarios que servían de refugio a piratas y peregrinos: he aquí algunas de las posibilidades que brinda este recorrido. Otras experiencias igualmente inolvidables deleitarán esta vez al paladar, que se verá agasajado en algunos de los puertos que jalonan la travesía. En ellos podremos probar el txakolí de Bakio o los celebrados pescados de Bermeo, Lekeito o Getaria, mientras observamos la descarga de los pesqueros en el muelle y la subasta en la lonja.
TODA VELA
De cara a las vacaciones de verano, el modo más recomendable de disfrutar de Getxo y sus alrededores costeros es atreverse con la ruta de semana completa que, dentro del programa “La Costa Vasca a toda vela”, ofrece la oficina de turismo de esta entrañable localidad. La travesía Getxo-Hendaia o San Juan de Luz- Getxo, con un coste de 500 euros, incluye todos los gastos derivados del barco como alojamiento a bordo, limpieza, atraques, patrón-guía, seguro y combustible, pero no las comidas que se realizarán a bordo o en los diferentes puertos. Existe también la posibilidad de alquilar las embarcaciones sin patrón, siempre que el interesado acredite su formación y experiencia al cargo de embarcaciones. |