Este país de contrastes es un paraíso africano que ofrece como carta de presentación más de 40 parques naturales, una fauna excepcional
y una mezcla maravillosa de experiencias:
la sensación de estar en un lugar único en el mundo, con una vida salvaje en abundancia, pero sin alejarse de la realidad
África es siempre un atractivo reclamo a la hora de pensar en las vacaciones. Un paisaje completamente distinto al que nos rodea, una cultura y una forma de ver la vida que nada tiene que ver con la nuestra, un orden social donde las tribus y las etnias son protagonistas o los rituales ancestrales que rigen el fluir de los acontecimientos son algunos de los motivos que cada año convencen a los miles de turistas procedentes de todas partes del mundo. En la mayoría de las agencias de viaje y, sobre todo en las que están especializadas en el continente africano, es posible contratar un viaje a la medida de cada viajero.
UN PAíS DE PELíCULA
Hace unos años se llevó a la gran pantalla la adaptación de la novela de la baronesa Karen Blixen, “Memorias de África”, en la que Meryl Streep, interpretando a la propia baronesa, y Robert Redford, como el aventurero Danys Finch-Hatton, protagonizan una hermosa historia de amor y superación personal en un entorno magnífico: Kenya. La acertada decisión del cineasta Sidney Pollack de rodar el film allí lo convirtió durante mucho tiempo en el indiscutible referente del país. Hoy, quien viaja a Kenya no puede evitar recordar alguna de las escenas de la mítica película. Sin embargo, la diferencia más notable es que difícilmente se cruzará con un cazador, ya que la ley prohibe cazar en todo el país. Los rifles se han sustituido por las cámaras de fotos más modernas que, como hicieran aquellos, buscan “capturar” la esencia de este país.
En Kenya, el visitante se encontrará con una naturaleza salvaje que conforma un paisaje de ensueño en el que cualquier elemento sorprende por su singularidad y en el que el contraste de los distintos entornos le confiere un carácter único. Es el país de las vastas extensiones de sabana virgen, los Parques Naturales, los grandes lagos, la jungla, las reservas de animales, las etnias y tribus y, sobre todo, los atardeceres. Si algo no debe perderse es asistir a la puesta de sol en la sabana, donde una paleta de colores anaranjados tiñe un horizonte en el que se recortan las singulaes siluetas de los árboles, que se alzan en medio de un extenso territorio árido, y donde las montañas aparecen perfectamente perfiladas a lo lejos, majestuosas. Compite en belleza el cielo raso de la noche, donde un manto de estrellas perfectamente ordenadas formando las constelaciones (configuradas al revés) brillan tanto que invitan a sumergirte con ellas.
LA MIGRACIóN DE LOS ñúS
El Masai Mara es la reserva natural más popular de Kenya que toma su nombre del río Mara, el cual la separa de otra reserva importante: Serengueti. Cuando comienza la época de sequía en Serengueti, entre los meses de julio y octubre, se produce uno de los fenómenos más fascinantes: la migración de los ñús (una especie de antílope con cabeza de bisonte y cuerpo de gacela). Miles de ñús se entremezclan con cebras y caminan bien ordenados en filas durante cientos de kilómetros para llegar hasta el río Mara. Aquellos que no fallecen en el camino alcanzan la tierra prometida, con verdes pastos y amplias praderas. Un espectáculo que sin duda no debe perderse si se visita la reserva durante esas fechas.
Otro de los fenómenos que sorprenden es la acumulación de los flamencos en el Lago Nakuru, que tornan rosadas sus aguas estancadas. De hecho, estas aves aprovechan este hábitat africano como fuente de alimentos para su supervivencia.
PARQUES NACIONALES
Kenya posee cuarenta parques nacionales y reservas que abarcan una amplia gama de paisajes, fauna y flora. Desde la alta montaña, a los parques marítimos y desde las praderas herbáceas a los enormes baobabs. Y todo ello con el telón de fondo de las impresionantes montañas del Kilimanjaro.
Mara es el Parque más popular, la gran sabana, donde los leones se mueven en manadas y los guepardos corren detrás de las gacelas. Dentro del propio Parque se encuentra un pueblo Masai que está abierto a los turistas. Su esbelta figura y el atuendo rojo los distingue de las restantes tribus.
Más al norte, el Parque Nacional y Reserva Marsabit cobija a los mamíferos más grandes del país, incluyendo leones, leopardos, elefantes, rinocerontes y búfalos. A 400 Km de Nairobi se encuentra el Parque Nacional Meru, cuya peculiaridad es que cuenta con la principal colonia de rinocerontes blancos. Por su parte, el Parque Nacional de Amboseli es uno de los santuarios de elefantes más importantes del mundo. Alrededor del Lago Turkana, al norte, se encuentran varias reservas. El lago contiene muchas especies de peces, algunas de ellas únicas. A pesar del clima áspero, muchos de los animales más conocidos de África sobreviven en esta zona, así como los pigmeos de la tribu Molo.
Pero son tantas las reservas que visitar, que lo más recomendable es realizar un safari, donde se experimenta en primera persona la sensación de encontrarse en un entorno natural salvaje, en el que cualquier sonido se presenta como algo nuevo, como escuchar el rugido de leones a lo lejos o la posibilidad de fotografiar a los animales más feroces en su entorno natural.
Tan sólo es cuestión de dejarse llevar por la filosfía del lugar: “Hakuna Matata”. Nada importa. Todo sigue su curso. |