Madrid es la ciudad adulta que conserva intacto el espíritu de las ciudades jóvenes. Con las responsabilidades que acarrea ser una gran capital, pero que en cuanto tiene la oportunidad nos muestra su cara más divertida
Para los que todavía no han visitado Madrid conocerla es un placer. A partir de entonces, redescubrirla se convierte en una sana adicción. Deporte, arte, ocio, vida nocturna, compras, gastronomía y negocios tienen cabida en una ciudad que nació como fortaleza protectora del Reino de Toledo en el siglo IX. Los siglos la han convertido en una ciudad moderna, acogedora y humana que en los últimos años ha experimentado una transformación que la sitúa en la vanguardia de las ciudades europeas. Un cambio acentuando este año con las infraestructuras que la ciudad está creando para su candidatura como sede de los Juegos Olímpicos del 2012.
CIUDAD DEL OCIO
A esas grandes infraestructuras se une su oferta cultural, que es inacabable. Cine, ópera, teatro, conciertos, danza... La ciudad abre cada día la taquilla de sus 58 teatros donde disfrutar de los interesantes libretos de autores españoles y extranjeros o bellos montajes de danza clásica o contemporánea. Sin olvidar que Madrid, considerada “catedral del arte flamenco”, cuenta con salas y “tablaos” donde recrearse con el cante y el baile mientras se cena. Y hablando de gastronomía, Madrid nos invita a degustar en nuestro paso por la ciudad desde las deliciosas tapas en mesones y tabernas a la más alta cocina en restaurantes de fama internacional.
También la oferta comercial es digna de grandes metrópolis como Nueva York o París, con más de 50.000 comercios. Una de las zonas más conocidas es el barrio de Salamanca con las boutiques, anticuarios y galerías de arte más apreciadas. En el centro además de precios más asequibles, encontraremos multitud de pequeños comercios tradicionales que todavía conservan su decoración centenaria. Y en nuestro tour de compras no puede faltar dos caras de esta ciudad de paradojas: en Chueca, la zona comercial más “fashion” de la ciudad y en el Rastro uno de los mercadillos al aire libre más famoso del mundo, donde encontrar los objetos más dispares desde valiosas antigüedades hasta inservibles cachivaches.
PASEO DEL ARTE
Madrid es también destino ineludible de los amantes del arte. Las cifras hablan por sí solas: 79 museos, 87 exposiciones temporales, 103 centros culturales y 21 salas de exposiciones. Madrid es además un museo al aire libre con miles de monumentos repartidos por la ciudad. Como la Puerta de Alcalá o la Cibeles, símbolos inequívocos de la ciudad. Y para conocer el gran museo callejero nada mejor que un paseo por el centro histórico más grande de Europa. El programa de visitas guiadas “Descubre Madrid” nos lo pone fácil. Pero entre la oferta artística destacan sin duda las tres salas que conforman el llamado “Paseo del Arte”, museos de fama internacional que albergan autenticas joyas de la historia del arte. Empezando por el Museo del Prado que atesora la mejor colección del mundo de pintura española con lienzos, entre otros de Velázquez, El Greco y Goya y donde se exhiben también las mejores obras de la escuela flamenca o veneciana. Cierran el triángulo el Museo Thyssen-Bornemisza con obras de los siglos XVII al XX de la pintura española y universal y el Centro de Arte Reina Sofía que acoge obras de arte del siglo XX con colecciones de autores reconocidos internacionalmente como Dalí, Picasso o Miró.
EN LA CUNA DE LA “MOVIDA”
La visita a la capital no estará completa si abandonamos la ciudad sin sumergirnos en la trepidante noche madrileña. El dilema será por donde empezar. Una buena opción puede ser Malasaña, zona que en los 80 vio nacer la famosa “movida madrileña”. Gente de todo tipo que acude a los locales de la Plaza Dos de Mayo para vibrar con el ritmo “roquero” en directo. Otro de los clásicos, los sótanos de la Torre Europa y la Avenida de Brasil. Los restaurantes, pubs y discotecas más selectos de Madrid se encuentran en esta zona y en el Paseo de la Castellana. También en las cercanías de la calle Toledo, además de una variada gama de restaurantes se hallan tranquilos locales en los que disfrutar de conversaciones con los amigos. Y para los más marchosos la diversión está asegurada en la Plaza de Santa Ana o en la de Alonso Martínez donde se ubican las cervecerías y terrazas más típicas de Madrid. La “marcha” continúa en la calle Huertas y alrededores. Allí abre el mayor número de bares de copas y discotecas. En cuanto a la fiesta estudiantil se concentra en Argüelles, plagada de modernos locales donde bailar o tomar una copa. Otro “ambiente” se encuentra en Chueca, donde abundan los locales gay.
En definitiva, fiesta para todos los gustos que se prolonga hasta altas horas de la madrugada y que termina con un dulce punto final: un chocolate con churros en alguna chocolatería de la ciudad.
MADRID CARD
Disfrutar de la amplia oferta turística de Madrid no tiene porque vaciarnos los bolsillos. El Patronato de Turismo ha puesto a disposición del visitante Madrid Card, una tarjeta turística que permite descubrir la ciudad y aprovechar al máximo la estancia ahorrando dinero. Con la tarjeta se obtiene una visita guiada por el “Madrid de la Corte” y entrada al Faunia y al Imax, también libre acceso a 45 de los principales museos de Madrid y alrededores, y, para los traslados, viajar en el autobús turístico “Madrid Visión” todas las veces que se quiera. Además la tarjeta ofrece interesantes descuentos en tiendas, restaurantes, espectáculos y centros de ocio para niños y adultos. Y para no perderse ni una de las ventajas, Madrid Card ha editado una guía con los museos y establecimientos asociados a la tarjeta. Publicación que se facilita al adquirirse la tarjeta en cualquiera de los puntos de venta repartidos por toda la ciudad o a través de la página web www.madridcard.com. |