Tras el agitado verano, la Ciudad del Apóstol hace gala de una autenticidad que invita a ser descubierta con calma, y la ofrece a sus visitantes entre noviembre y marzo con ventajosos descuentos en alojamientos, billetes de avión y servicios turísticos
Santiago es un destino que afina su oferta turística a medida que se acerca el frío. Es entonces cuando resurge Compostela, la ciudad íntima y tranquila que guardan los lugareños para disfrute de los visitantes invernales.
En esta ciudad histórica, declarada Patrimonio de la Humanidad, campa una milenaria tradición de hospitalidad nacida de las peregrinaciones europeas, y que toma cuerpo especialmente en esta época. Desde el otoño, Santiago ve reforzada su ya intensa vida cultural, que se despoja de prisas y colas veraniegas. Los restauradores se enorgullecen porque sus mariscos, regados con vinos de la tierra, saben mejor que nunca en los meses con “R”. Por el día, las calles de piedra huelen a castañas asadas y abren su abanico de comercio tradicional, orfebrería y moda de vanguardia. Es el tiempo para recorrer tranquilamente los incontables monumentos –que van desde el románico a la arquitectura contemporánea de autor– o disfrutar de sorprendentes perspectivas urbanas desde los parques. Al caer el sol, la ciudad se vuelve un espacio seguro para vivir la noche, con locales para todos los gustos, típicas ‘queimadas’ y música en directo.
MEJOR, DOS NOCHES
Entre el 5 de noviembre y el 30 de marzo (excepto Semana Santa), la campaña “Ven a Santiago, descubrirás Santiago” ofrece alojamiento en 19 hoteles de una a cinco estrellas desde 35 euros por noche en habitación doble. La oferta más atractiva combina billete de avión ida y vuelta desde Madrid más dos noches de hotel desde 163 euros.
Las primeras 500 reservas recibirán descuentos del 50% en el alquiler de la novedosa visita guiada en MP3 y un 25% de descuento para la segunda persona en la excursión de los sábados a la Costa da Morte: un paquete para echarse a andar dentro de Compostela, y más allá de sus límites, hasta el Finis Terrae. |