No es una leyenda. En esta tierra, fronteriza con China, el Nepal, Buthan y la India, la religiosidad se respira en el aire. El Tíbet, cuna de cuatro de los ríos más importantes de Asia, fertiliza con sus agua gran parte del oriente y, con su espiritualidad, el mundo entero
La indumentaria de los tibetanos, sus cantos y sus danzas, la iconografía y los ritos tradicionales. Todo en el Tíbet tiene un significado trascendente. En esta tierra pobre y áspera, lo físico queda en segundo término para que el espíritu se eleve por encima de la sierra del Himalaya.
LA CIUDAD SANTA
Todos los caminos del Tíbet conducen a Lhasa, la capital y sede durante siglos de los Dalai lama. A 3.700 metros sobre el nivel del mar, además de por su nombre, que significa ciudad santa, Lhasa también es conocida como “la ciudad del sol” por las horas de luz que disfruta. En esta iluminada población se encuentra el Palacio de Potala, en la colina roja de Lhasa. Con una superficie de 20.000 m2, 1.000 habitaciones y 200 capillas, domina imponente la ciudad.
Cerca de Lhasa se encuentra también el monasterio de Jokhang, considerado capital del budismo. Pasear por el Parkor, la calle que rodea el templo, nos impregnará del fervor que ahí se vive gracias al olor del enebro, la hierba que se quema en honor a los dioses.
RUTA POR LOS MONASTERIOS
En los alrededores de Lhasa se encuentran también algunas emblemáticas construcciones religiosas. La mayor de todas es el monasterio de Deprung donde viven cerca de ocho mil lamas agrupados en cuatro colegios tántricos alrededor de un gran templo. El monasterio de Sera o las colinas sagradas de Chokpori, son otras citas ineludibles que nos explicarán, una vez más, el profundo sentido con el que se vive en estas tierras.
EL VALLE DE YARLUNG
Al sur de Lhasa se encuentra el Valle de Yarlung, donde podremos adentrarnos en poblaciones de aspecto típico tradicional tibetano como Tsedong o Nedong o contemplar el poder de los antiguos emperadores en el Castillo de Yambu Lhakang, hogar de la poderosa dinastía Yarlung hasta el siglo nueve.
CóMO LLEGAR
Dadas las dificultades de llegar a según que zonas del Tíbet hay agencias especializadas como Catai Tours que ofrecen interesantes programas para conocer este país. Durante los meses de abril a octubre, el tour operador organiza un completo viaje al Tíbet en el que, entre otras maravillas, se visita el Palacio de Potala, el Monasterio de Tashi Lhumpo en Xigatse y salida por carretera a Nepal.
Con un grupo mínimo de cuatro personas los precios de este programa con servicios privados puede costar a partir de 2.470 euros. El tour regular con un mínimo de 2 personas tiene precios a partir de 2.380 euros. |