Sin duda, la mejor forma de descubrir una ciudad es adentrarse en sus calles, impregnarse de la belleza que desprenden sus edificios y mezclarse entre sus gentes.
Cork es uno de esos lugares que invitan a perderse paseando por sus avenidas inclinadas y a disfrutar de las vistas que se obtienen cuando se atraviesan los numerosos puentes que comunican las dos orillas de la ciudad, atravesada por el río Lee. De hecho, en las oficinas de turismo se informa sobre los walking tours (tours a pie) que pueden realizarse.
Durante el recorrido nos toparemos con algunos de los templos más bellos de la zona, dedicados al patrón de la ciudad, St. Finbarr. Es el caso de St. Finnbarr’s Cathedral, un impresionante edificio de estilo gótico francés o St. Finbarr’s South, la iglesia católica más antigua de Cork.
Pero además, en los mercados podremos adquirir todo tipo de delicatessen locales, en el Cork Public Museum tenemos una cita con el arte y en los parques como The Fitzgerald Park, Clover Hill o Ballinlough Park, lugares donde disfrutar del entorne y de las bellas vistas. |