El clima seco y cálido del Valle de Aosta es ideal para el cultivo de la vid, actividad muy arraigada desde épocas lejanas, cuando los viticultores aprendieron a cultivarla entre piedras.
La denominación de origen “Valle d’Aosta -Vallée d’Aoste” reúne hoy una gama de vinos amplia y cualificada, que liga perfectamente con la cocina autóctona.
Otros productos locales son el queso fontina, elaborado con la leche fresca de los pastizales alpinos siguiendo el mismo procedimiento de hace siete siglos, los embutidos, la mocetta (carne seca de gamuza), el tocino de Arnad y el jamón de Bosses. |