Hay una manera diferente de llegar al mismísimo corazón de Marruecos: recorriendo a pie esa espina dorsal que es la cordillera del Alto Atlas. Una experiencia única que pone a prueba al turista más aventurero
El vecino país de Marruecos ofrece al viajero un sinfín de sorpresas que no siempre están en su arquitectura, sus costumbres o sus tradiciones, aparentemente tan alejadas de las nuestras. Si bien es cierto que el desierto del Sáhara dota al país de una personalidad sin igual, su paisaje es mucho más rico y diverso, e incluye también zonas de hermosa y verde belleza como el Parque Nacional de Sus-Massa o playas de ensueño como las de Agadir o Essaouira.
Las montañas son otro de los tesoros naturales del país. En el litoral mediterráneo está la cadena del Rif, cuya altitud máxima se sitúa en torno a los 2.500 metros, y en el centro del país está el Medio y el Alto Atlas. El Medio Atlas cuenta con emblemáticos bosques de cedros y cascadas, y el Alto Atlas, árido y seco, es la cordillera más alta del norte de África. En ella, se alza majestuoso el macizo Toubkal, de 4.165 metros.
CONOCER EL PAISAJE A PIE
En verano, cuando los rayos solares ya han fundido las nieves que convierten a estas montañas en el escenario ideal de deportes de invierno tales como el esquí, los viajeros más activos pueden optar por recorrer la cordillera a pie para admirar sus inigualables paisajes secos y rocosos, sus pintorescos poblados bereberes y esos verdes valles por los que discurren riachuelos que se convierten en un auténtico regalo para el caminante.
Cada vez son más las agencias de viaje que ofrecen la posibilidad de contratar directamente un paquete de trekking desde España. Algunas de las rutas más atractivas son precisamente las que, partiendo de Marrakech, recorren el Alto Atlas y culminan con la subida al Toubkal. Se hacen acompañados de guía cualificado, mulas de carga, todo lo preciso para pasar las noches en “jaimas” e incluso cocinero.
Tras la realización del trekking, es recomendable, no obstante, destinar parte de las vacaciones para conocer otros aspectos del país, como la bonita ciudad de Marrakech.
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