Como tierra de contrastes Euskadi no tiene comparación. Lo ancestral convive sin interferencias con lo contemporáneo.
El congresista que visite el País Vasco podrá pasearse en su tiempo libre por museos como el Artium en Vitoria, que posee un fondo artístico lleno de interesantes expresiones de creación actual. O disfrutar del folklore en las Euskal Jaiak, quince días de festejos variados. Regatas de traineras en la bahía de La Concha, campeonatos de pelota vasca o concursos de productos hortícolas.
Tanto contraste ha sido seguramente fuente de inspiración de aventuras estéticas tan atrevidas como el Bosque Animado de Ibarrola, en el valle de Oma, o el Peine del Viento de Chillida al final de la playa Donostiarra de Ondarreta.
Y siguiendo con el arte, el museo Guggenheim, símbolo del Bilbao más contemporáneo, compite en espectacularidad con la Basílica de Loyola en Azpeitia. Todo visitas indispensables. |