El esquí es, y seguirá siendo, una de las formas más habituales de disfrutar de la nieve. Y para practicarlo, no es necesario viajar muy lejos. La estación de Cerler ubicada en el corazón del Valle de Benasque, meca de montañeros y rodeada de más de 60 picos de 3.000 metros de altitud entre los que destacan cimas tan conocidas como el Aneto, la Maladeta, el Posets o el Perdiguero, ostenta el título de la estación del Pirineo con más desnivel. 1.130 metros, que permiten hacer bajadas de más de 6 Kilómetros lo que supone unos 20 minutos esquiando sin parar. Para poder hacer este inolvidable descenso no es indispensable tener un nivel experto de esquí, aunque seguramente los esquiadores más exigentes serán los que más la disfruten pudiendo repetirla eligiendo cada vez un recorrido alternativo. El esquiador de nivel experto tardará diez minutos en completar el descenso mientras que el esquiador de nivel medio tardará más de veinte minutos, tiempo en el que podrá disfrutar cada uno de giros y los diferentes paisajes por los que discurrirá su descenso. El “paseo” se inicia en la cima del remonte Gallinero. Una vez allí, el experto elegirá la pista negra Marmotas, mientras que el de nivel medio, la azul Perdiz Blanca. Antes de llegar al Collado del Ampriu los más osados abandonarán la Perdiz Blanca y se lanzaran por Las Torcaces y su impresionante schuss. Descenso de paso obligado donde podrán seguir por la pista Barranco o parar para hacer un tentempié en la cafetería la Colladeta. Finalizada la pista Barranco se llega a Cota 2.000, uno de los centros neurálgicos de la estación. A partir de allí el paisaje cambiará, pasando a descender por pistas rodeadas de pinos donde no es difícil poder ver alguna ardilla. El desnivel se suavizará para recuperar fuerzas y continuar por la pista verde Fontanals o por la azul Camino de les Pllanes y la roja Ardillas que desembocan al pie del nuevo telesilla de seis plazas Rincón del Cielo. Los que aún sigan con fuerzas continuarán por la pista Les Pllanes, pista muy ancha y divertida con multitud de cambios de rasante que les dirigirá a la meta de este gran descenso, el Molino. |