A escasos 22 kilómetros al norte de Lisboa se
alza Estoril, uno de los centros turísticos portugueses más importantes. Dotado de modernos hoteles, campos de golf e instalaciones para la práctica de deportes náuticos, es también famoso por su casino que invita a tentar a la suerte
En Estoril se respira glamour y aire cosmopolita. De hecho, el ambiente es el propio de una vida de alta sociedad que sin embargo no rehúye al visitante. Grandes hoteles, restaurantes selectos y una arquitectura palaciega que se deja entrever entre la vegetación son los rasgos más característicos de esta ciudad ribereña. Precisamente esas casas solariegas, mansiones y palacios, que ocuparon en el pasado monarcas portugueses y reyes exiliados, son la muestra de esa nobleza que caracteriza la ciudad.
Las playas de arena fina y la vida nocturna, representada en el Casino de Estoril y en los numerosos bares y discotecas que se suceden en el paseo marítimo, son otro de los atractivos de la zona.
LITORAL DE ARENA BLANCA
En Estoril comienza lo que para algunos es conocido como la Riviera Portuguesa, para otros la Costa del Sol y, para muchos lugareños, La Marginal. Sea como fuere, lo cierto es que esta parte del litoral luso, donde las aguas del Tajo finalmente se encuentran con el océano, está salpicada por numerosas playas de arena fina y blanca, dotadas de buenas infraestructuras para los bañistas como balnearios, bares, restaurantes, casetas de lona, etc. En suma, varios kilómetros que abarcan desde Carcavelos, muy próxima a Lisboa, hasta las dunas del Guincho, al pie de la sierra de Sintra. Al contrario de lo que piensan muchos, sus aguas son tranquilas y cálidas a pesar de estár bañadas por el Atlántico.
La playa de Parede, hacia el sur, debe su fama a la alta concentración de yodo de la que disfrutan sus aguas. Esta peculiaridad la ha convertido en especialmente indicada para el tratamiento de enfermedades óseas. En esta zona, además, se encuentran algunos de los mejores hospitales ortopédicos de Europa.
Más pequeñas en extensión pero dotadas de un encanto especial son las playas de Cascais, una pequeña localidad de pescadores, pegada a Estoril. Las barcas de madera fondean cerca de la orilla, mientras el olor a pescado cocinado a las mil maneras abre el apetito de cualquiera. Una vez allí, es imprescindible pasear por sus calles estrechas que desembocan en una espléndida bahía, desde donde se ofrece al visitante unas vistas excepcionales.
Los aficionados al surf pueden dirigirse a la playa de Carcavelos, al sur, cerca de Parede, o a las de San Pedro y San Juan, próximas a Estoril. Por su parte, los amantes del windsurf deberían acercarse a la de El Guincho, justo frente a la sierra de Sintra, más al norte. En esta zona es de visita obligada la famosa Boca do Inferno, una cueva majestuosa moldeada por la erosión del mar al chocar violentamente contra las rocas.
Además de un par de piscinas oceánicas, sin duda la playa que más turistas atrae es la de Tamariz, precisamente porque es posible bañarse en ella todo el año. Está situada frente al Casino, bordeada por un dique y por la extensión de las arenas de la playa Monte Estoril. Después de Cascais, fue en esta zona donde se inició a principios del siglo XX la fama mundial de la Costa de Estoril como estancia balnearia.
ABRAN JUEGO...
Quien llega a Estoril por la carretera de la costa se queda especialmente sorprendido por la grandiosidad del Casino, que con unas enormes letras de color rojo da la bienvenida a los visitantes. No en vano, se trata del más grande y moderno de toda Europa. Está ubicado frente al Atlántico, en medio de palacetes suntuosos y lujosos hoteles y con un bellísimo paseo ajardinado que lo separa del mar. Cada año, más de tres millones de personas de todo el mundo tientan a la suerte en las más de 1.000 máquinas tragaperras y juegos tradicionales como la ruleta y el black-jack.
FERIAS Y FESTIVALES
Aunque la bondad de las temperaturas son un reclamo para acercarse a Estoril en cualquier época del año, las ferias y festivales que tienen lugar en verano lo hacen aún más atractivo. Este es el caso de la Feria de Artesanía en la que los artesanos trabajan a la vista del público moldeando el barro, pintando las cerámicas, tallando la madera... Los visitantes también pueden degustar la gastronomía típica y asistir a actuaciones de grupos folclóricos en los que nunca falta el fado, la más típica expresión musical lusa.
Por su parte, el XXII Estoril Jazz 2003, tendrá lugar del 2 al 10 de julio en el Auditorio Parque Palmela. En esta edición, contará con las actuaciones de la Vanguard Jazz Orchestra, la Orchestra de Jorge Costa Pinto, el Quinteto de Ralph Peterson y el Cuarteto de Wagne Shorter. |