Los bochornosos días de la canícula veraniega provocan habitualmente una búsqueda de sombra durante aquellas horas en las que el sol parece intratable. La escena se reproduce en cualquier lugar de España pero para los viajeros que persiguen el sol en zonas tropicales, el calor es veces uno de los rivales a batir.
LLa irradiación solar es muy intensa en los trópicos debido a la nitidez de la atmósfera y son frecuentes las quemaduras. Para prevenirlas es imprescindible no exponer la piel al sol durante muchas horas y usar cremas protectoras con filtros. Sin embargo, existen otras patologías que vienen provocadas, esta vez, por el calor porque cuando la temperatura externa se mantiene durante todo el día por encima de la corpórea y se origina un exceso de sudoración se originan calambres producidos por la pérdida de sales. Son dolores espontáneos concentrados en grupos musculares y vienen acompañados de contracturas que se ceban en las extremidades aunque los pies son las partes más afectadas de todas. Para contrarrestar este efecto es imprescindible beber líquido abundantemente.
UN CUADRO CLíNICO GRAVE
Pero la pérdida continuada de líquidos del organismo a través del sudor y, por tanto, la disminución de sales, puede causar, además, un cuadro clínico mucho más grave: la astenia por calor. Los síntomas son, entre otros, la sensación de calor insoportable, la piel pálida y sudorosa, el insomnio y un estado continuo de ansiedad, náuseas, dolor de cabeza, cansancio y colapso circulatorio. El mejor tratamiento recomendable es la rehidratación salina y reposar en posición semisentada en ambiente fresco con paños fríos. En ocasiones la astenia puede producir un estado de colapso con pérdida de conciencia. En ese caso, se debe mantener la cabeza baja con las extremidades inferiores elevadas en ángulo de 35 a 40º, aplicar compresas frías en la frente y las axilas, y beber nada más volver en sí.
PIELES SECAS, UN INDICIO
No obstante, no siempre el calor produce sudor. A veces tras un abuso de bebidas alcohólicas o tras un trabajo intenso en las horas más cálidas del día aparece el golpe de calor inducido por la contención de la sudoración y el aumento de la temperatura hasta los 41-42º (hipertermia maligna). Los golpes de calor pueden provocar lesiones celulares irreversibles y lesiones cerebrales, renales, hepáticas y musculares; y los síntomas más frecuentes son la sensación de calor con piel seca y enrojecida, confusión mental, delirio e incluso coma. El golpe de calor es un cuadro grave que requiere hospitalización.
La insolación o el golpe de sol es muy habitual siempre que ha habido una exposición directa al sol con la cabeza descubierta y aparece, entonces, el dolor de cabeza, rigidez de nuca, delirio y en casos graves el coma cerebral. Para tratar la insolación es fundamental huir del sol y después aplicar compresas frías en la frente y en las axilas.
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