Los monumentos que los griegos distinguieron como maravillas del mundo, a excepción de las Pirámides, fueron destruyéndose con el paso del tiempo. Para evitarlo, la web www.n7w.com ofrece la posibilidad de escoger de nuevo los símbolos que formarán parte de la historia. Los promotores de la campaña que promueve la conservación de las obras Patrimonio de la Humanidad, a los cuales se suma la UNESCO, publicaron el 1 de enero el resultado de las votaciones. De los 21 monumentos finalistas se escogerá en el 2007, también por votación popular, las nuevas siete maravillas del mundo. Una lista de imprescindibles que se convierten en una inmejorable excusa para recorrer el mundo.
01 ACRóPOLIS (GRECIA)
Pasear por la ciudad santa de Atenas es trasladarse en el tiempo. Resulta fácil imaginar a las sacerdotisas salir del Templo de Atenea-Niké o en el Teatro de Dionisios experimentar la emoción de Sófocles en el estreno de Edipo Rey. Pero hay un lugar de la Acrópolis donde es imposible evitar que el vello se erice; es en el Propileos, la monumental puerta de entrada al recinto helénico, que nos ofrece las mejores vistas de esas proporciones casi divinas que han dado fama al Partenón.
02 ALHAMBRA (ESPAñA)
“El efecto del resplandor de la luna en la Alhambra tiene cierto mágico encantamiento. El mármol recobra su primitiva blancura, las largas filas de columnas brillan a la luz del astro de la noche, los salones se bañan de una suave claridad, y todo el edificio semeja un encantado palacio de los cuentos árabes.” Washington Irving, escritor estadounidense del siglo XIX, conoció como pocos y describió como nadie la delicadeza de los jardines y palacios de la Alhambra. Paredes, puertas y cúpulas cuajadas de poemas en árabe, decoraciones vegetales o enrevesadas cenefas que fueron un auténtico desafío a la paciencia de los artesanos. Bellos rincones vinculados a leyendas que espolearán nuestra fantasía como el Patio de los Leones, la sala de los Abencerrajes o el Peinador de la Reina.
03 ANGKOR (CAMBOYA)
Cuenta la leyenda que una mariposa guió al naturista Henri Mouhot en noviembre de 1859 hasta la ciudad perdida de Angkor. Las descomunales raíces de las ceibas y la densa vegetación de la selva camboyana se encargaron de ocultar la ciudad-santuario a los ojos extranjeros. Angkor es una gran mandala de piedras milenarias, caras esculpidas en la roca y ruinas de templos antiquísimos como Angkor Vat, representación de la cosmogonía hindú. La pared externa simboliza la orilla del mundo y las torres del centro, los picos del monte Meru, residencia de dioses.
04 CHICHEN ITZA (MéXICO)
Cada año durante el equinoccio de otoño y primavera en la escalera norte del castillo de Chichen Itzá se pasea la sombra majestuosa de Kukulcán, la deidad maya más poderosa, la serpiente emplumada, el dios sol. Una serpiente de luz formada por siete triángulos invertidos resultado de la sombra que proyectan las plataformas de la pirámide. Durante los 45 minutos que dura el fenómeno el tiempo se detiene como lo ha hecho en los bellos vestigios de esta ciudad arqueológica maya del estado mexicano de Yucatán.
05 CRISTO REDENTOR (BRASIL)
Conocido como el “Cristo de Corcovado” por estar en la cima de este monte, es una escultura de 30 metros construida por el brasileño Hector da Silva Costa entre 1926 y 1931, quien no quiso utilizar metal porque creía que se asociaba a la guerra, así que usaron hormigón armado para cubrir las 1.145 toneladas de esteatita. La estatua, amable, extiende los brazos para cobijar a la gran ciudad de Río de Janeiro que se pone a sus pies. La gran afluencia de turistas a la estatua se debe, en parte, a la inigualable vista que ofrece de la ciudad. Asimismo, desde cualquier parte de Río y tanto de día como de noche se percibe el abrazo divino del monumento del Cristo.
06 COLISEO (ITALIA)
Dicen que el día que caiga el Coliseo será el principio del fin del mundo. Por fortuna este símbolo del Imperio Romano parece inmune al tiempo. Aparece de repente en la Via dei Fori Imperiali como un gran coloso de 48 metros de altura, 189 metros de largo por 156 de ancho y un perímetro de 524 metros. Pero no sólo sus dimensiones son impresionantes. En sus gradas parece resonar el griterío del público al saltar los gladiadores a la arena y en el hipogeo, intrincado laberinto de túneles y mazmorras en un subsuelo hoy a la vista, se siente todavía la congoja de los mártires y condenados por el emperador.
07 RAPA-NUI (CHILE)
Los 887 monolítos de la isla de Pascua siguen siendo un misterio. Se cree que los construyeron los polinesios hace 500 años, pero poco se sabe de su significado. ¿Señales lapidarias ? ¿representaciones de personas importantes? ¿símbolos de status familiar? ¿figuras antropomórficas para asustar a los navegantes? Tampoco se sabe a ciencia cierta cómo se transportaron los Moais, estas esculturas de hasta 50 toneladas y 12 metros de altura. Tanta incertidumbre se dispersa al hablar de su agreste belleza que, labrada en roca volcánica, ha sabido burlar el paso del tiempo.
08 TORRE EIFFEL (FRANCIA)
Superó las críticas cuando fue construida para la exposición universal y su fecha de caducidad (pretendían mantenerla en pie sólo 20 años). Y sigue resistiendo convertida en símbolo de París, de la modernidad, de lo alto que puede llegar el hombre. Entre el arte y la ingeniería, la torre Eiffel es como un gigante obstinado al que es difícil perder de vista en París. 18.000 piezas metálicas, 7.300 toneladas de peso y 324 metros de altura la convierten en una Babel moderna que, sea cual sea nuestra procedencia, nos acerca un poco más al cielo.
09 LA GRAN MURALLA (CHINA)
Al principio, fueron murallas independientes de pequeños reinos que se protegían de tribus nómadas, pero el primer Emperador Qin decidió conectarlas por su voluntad unificadora. Construidas y reconstruidas durante más de 1.000 años finalmente se fusionaron por completo formando la Gran Muralla, que atraviesa 7 provincias con sus 6.400 kilómetros. Convertida en símbolo de toda una nación, Mao Zedong, ex presidente de la República Soviética China, dijo que “quien no ha subido a la Gran Muralla no es un hombre de verdad”.
10 HAGIA SOPHIA (TURQUíA)
Dos arquitectos griegos del Imperio Bizantino lo idearon y los turcos lo convirtieron en mezquita enriqueciendolo con sus minaretes. Todos pusieron su granito de arena en la construcción de la Iglesia de la Divina Sabiduría, cúpula que se distingue sobre Estambul como “suspendida del cielo por una cadena de oro”. Ese puede ser el secreto de su permanencia, una etérea estructura que la hace inmune a los cambios de una ciudad convulsa.
11 TEMPLO KIYOMIZU (JAPóN)
Kiyomizu significa “agua pura”. Por eso, muchos japoneses acuden al monte Otowa para visitar el templo de Kiyomizu y beber de sus fuentes naturales que, según dicen, purifican, ayudan a vivir más años, tener más salud y sacar mejores notas. Patrimonio de la humanidad, el templo fue construido en honor a Juichimen Kannon, símbolo de la sabiduría budista. Su espectacular balcón de madera, sostenido por 139 pilares a 15 metros de altura, fue un desafío para los constructores de la época, un atrevimiento que nos regala hoy inigualables vistas de Kyoto.
12 EL KREMLIN (RUSIA)
A Moscú se la conoce como “la ciudad de piedra blanca” por la muralla y torres de roble que fortificaban el Kremlin antaño. El recinto de forma triangular tiene una superficie de casi 28 hectáreas y su muralla más de 2 kilómetros intercalados por 20 torres; la mayor, la de la Trinidad, mide 80 metros . En el Kremlin están representados seis siglos a través de monumentos. Su complejidad arquitectónica pasa por plazas, jardines, esculturas conmemorativas, catedrales de aires oníricos y edificios de la administración como el Senado y el edificio de la presidencia.
13 MACHU PICCHU (PERU)
El arqueólogo Hiram Bingham afirmó haberse quedado “sin aliento” al descubrir en 1911 el santuario histórico de Machu Picchu. Y no debió de ser el único, porque la UNESCO catalogó de Patrimonio de la Humanidad a esta construcción que abarca más de 325 kilómetros cuadrados y pone de manifiesto la sabiduría y técnica de los constructores andinos en la proyección de las plazas, acueductos, torreones de vigilancia, observatorios y el Reloj Solar que alberga el Machu Picchu.
14 NEUSCHWANSTEIN (ALEMANIA)
Ludwig II, el rey más querido de los bávaros, pasó sus últimos días en el castillo de Neuschwanstein (“cisne negro”) que él mismo hizo construir. De arquitectura moderna, hecha a la manera de los palacios de la época feudal alemana, el tiempo ha tratado a este castillo como al buen vino y su imagen, casi irreal, parece haber inspirado a Disney cuando diseñó los palacios que exaltan la imaginación infantil. El alto coste de su construcción sirvió de pretexto para destronar a Ludwig II, acusándole de excéntrico y derrochador.
15 PETRA (JORDANIA)
Mientras todo el mundo la creía destruida por la ira de Dios, esta ciudad del siglo III a.C. se ocultaba tras las montañas, durmiendo en el silencio del desierto jordano. No fue hasta 1890 cuando dos exploradores cruzaron el siq, el estrecho pasadizo puerta de la ciudad roja. Esculpida en la piedra, la llamada ciudad de los muertos por las numerosas tumbas que alberga, fue también ciudad para los vivos. Prueba de ello son su Templo y Teatro, auténticas obras de arte supervivientes del embate del tiempo que se han convertido en un canto al poder de la civilización, capaz de vencer incluso al riguroso desierto.
16 PIRáMIDES GIZEH (EGIPTO)
Curiosamente es la más antigua de las siete maravillas originales y la única que ha llegado hasta nuestros días. Por eso cobra especial sentido el proverbio árabe “Todas las cosas temen el tiempo, pero el tiempo teme a las pirámides”. Estas descomunales obras de ingeniería, basadas en cálculos matemáticos perfectos se vuelven todavía más monumentales al imaginar como fueron construidas hace más de cuatro mil años. Keops, Kefrén y Micerinos nos dan una nueva proporción de las cosas. Todo se vuelve relativo a los pies de estos mausoleos tan grandes como eternos.
17 ESTATUA DE LA LIBERTAD
(estados unidos)
Pocas veces un regalo acaba siendo el símbolo de toda una nación. El 4 de julio de 1884 el pueblo francés ofreció la Estatua de la Libertad al estadounidense, en conmemoración a la alianza hecha por las dos naciones durante la Revolución Norteamericana. Sin embargo, la estatua es símbolo de la independencia de los Estados Unidos. El obsequio acarreaba un coste tan elevado que los Estados Unidos tuvieron que pagar el pedestal en el que reposa la estatua. En su mano derecha, la divinidad porta una antorcha que ha de iluminar al mundo, y las siete puntas de la corona simbolizan los siete mares.
18 STONEHENGE (REINO UNIDO)
Cerca de Amesbury este monumento neolítico podría decepcionarnos si lo contemplamos desde lejos. Ni sus dimensiones ni su misterio se aprecian a primera vista. Es necesario recorrer, como en un ritual iniciático, sus círculos de piedras concéntricos. El conjunto fue construido entre el 3.100 y el 1.800 a. C. Desafiando al tiempo, Stonehenge es como un reloj milenario que nos habla del interés ancestral del hombre por entender la naturaleza y el universo, ya que según la teoría más aceptada fue utilizado como observatorio astronómico para predecir las estaciones y los eclipses.
19 OPERA DE SYDNEY
(Australia)
Situada en Bennelong Point, el puerto de la capital australiana, parece como si Jorn Utzon, artífice del proyecto, hubiese querido izar las velas de la ciudad para lanzarla al mundo. Y precisamente son sus blancos picos, para los que se emplearon triángulos recortados de una misma esfera, son lo que más destaca del perfil de la ópera. Curiosamente su creador nunca llegó a admirar en directo este emblemático edificio que tardó siete años en acabarse
20 TAJ MAHAL (INDIA)
El reflejo del Taj Mahal sobre el río Yamuna infunde una melancolía infinita. Tal vez sea el influjo de la bella historia que le da origen o el mutable blanco de sus muros de mármol que según el color del cielo varía al compás de nuestro estado de ánimo. Lo cierto es que este delicado mausoleo construido por el emperador mogol, Shah Jahan, en memoria de la princesa persa Mumtaz Mahal, su segunda esposa, es como dijo Tagore, “no una pieza de arquitectura, como lo son otros edificios, sino las orgullosas pasiones del amor de un emperador labradas en piedras vivientes.”
21 TIMBUKTU (MALI)
El desierto del Sahara, que un día ayudó a la ciudad de Timbuktu a prosperar, ahora representa una amenaza: la desertificación desgasta las edificaciones, incluso las más preciadas como Djingareyber, más conocida como la Gran Mezquita de Djene. Por eso en 1990 la UNESCO diseñó un programa de conservación para evitar el deterioro de la ciudad. Datada de 1327, la Gran Mezquita de Djene es la más antigua de África. Troncos de palmera y banco, una mezcla de barro, fibras y madera, fueron los humildes materiales con los que se edificó la que es la mayor construcción de barro del mundo. |